
El incidente protagonizado la noche del martes por Arturo Vidal, quien chocó su Ferrari en estado de ebriedad, no es el primer escándalo que azota a los jugadores del combinado nacional. “Puertordazo”, “Dublinazo” y “Bautizazo” son algunos de estos actos de indisciplina.
Fue un mazazo para los hinchas nacionales el enterarse que el mejor jugador de la Roja en Copa América, el baluarte nacional y en quien descansan buena parte la de la ilusión del título, arriesgaba quedar fuera de la competencia.
Y no por una rebelde lesión, sino por el accidente que protagonizó la noche del martes el volante nacional Arturo Vidal, incidente que se produjo cuando volvía a integrarse a la concentración de la Selección, retorno que realizaba en estado de ebriedad, por lo que arriesgaba quedar fuera del combinado nacional. Otra vez indisciplina en la Roja, y una vez más con Vidal como protagonista, aunque está vez Jorge Sampaoli lo perdonó
Todo por la cuestionable, por decirlo menos, decisión del estratego nacional Jorge Sampaoli de “premiar” a los jugadores nacionales tras el magro empate ante la selección B de México con la tarde libre, permiso que Vidal no supo aprovechar.
Pero lo del volante de la Juventus está lejos de ser un incidente aislado en la historia de la Roja, pues no han sido pocos los escándalos en que se han visto envuelto los seleccionados nacionales desde los inicios del balompié nacional.
Revise los escándalos más bullados a la largo de la historia de la Roja:
LA “BROMA” DEL SUDAMERICANO DEL ‘57
Aunque no fue el primer incidente protagonizado por un plantel nacional, uno de los más recordados se vivió en el Sudamericano de Lima de 1957, torneo que posteriormente pasaría a llamarse Copa América.
La Roja, como tantas otras veces, llegó a la competencia con la ilusión de quedarse con el título del certamen. Antecedentes tenía de sobra, especialmente por los dos vice campeonatos continentales con que arribaba el equipo.
Pero la selección terminó defraudando y finalizó en la penúltima ubicación, con escándalo incluido.
Todo comenzó mal. Antes de que la selección partiera rumbo a Lima, los jugadores del combinado se enfrascaron en una disputa con la dirigencia por exigencias de mejoras laborales y económicas. La lucha fue liderada por Caupolicán Peña y dio el puntapié inicial al Sindicato de Futbolistas.
Y aunque la intervención del entonces estratego José Salerno bajó las tensiones, la expedición a Perú culminó de la peor forma.
En pleno campeonato, varios jugadores “desaparecieron” de la concentración y volvieron en un estado lamentable. Entre ellos estaba el arquero Misael Escuti, quien por los hechos fue castigado a perpetuidad. Sin embargo, sólo purgó un año de castigo para luego ser absuelto.
Para colmo, los jugadores Carlos Cubillos y Ramiro Cortés, a modo de broma, le sacaron el dinero al encargado de la delegación.
LAS ARRANCADAS DE PINTO DURÁN
Al igual que la generación actual, la Selección que clasificó al Mundial de España 1982 generaba una gran expectación entre la hinchada nacional, quienes soñaban con ver al equipo de Carlos Caszely, Elías Figueroa y Mario Osbén, entre otros, haciendo historia en tierras españolas.
Por entonces se hablaba, al igual que hoy, de una “generación dorada” que podía hacer algo importante en la cita planetaria, ilusión que cimentaban en la gran clasificatoria realizada por la Selección, quien consiguió su boleto de manera invicta, un equipo cuya base venía de quedarse con el vicecampeonato de la Copa América de 1979.
Sin embargo, el entonces estratego nacional Luis Santibáñez no confiaba mucho en sus jugadores fuera de la cancha.
Y los miedos del DT se hicieron realidad en junio de 1980, y con la Roja estando en Arica, Carlos Caszely, Leonel Herrera y Osvaldo Hurtado aprovecharon la ausencia de “Locutín” quien viajó a Antofagasta, para salir a conocer las “bondades” de la noche ariqueña.
Los tres fueron descubiertos entrando de madrugada a la concentración recibiendo sendos castigos. Se especula que Mario Osbén también habría estado en la juerga, aunque alcanzó a arrancar para no ser descubierto.
Con estos antecedentes, Santibáñez concentró por 6 meses a la Roja en Pinto Durán para evitar “tentaciones” previo al Mundial de España.
Pero la “astucia” de los nacionales pudo más y la leyenda cuenta que no pocos jugadores se arrancaron para estar con mujeres en un motel cercano al recinto de avenida Las Torres.
LAS LUCES ROJAS
El hecho protagonizado por los entonces jugadores de la Sub 20 que disputaría el Mundial de la categoría en Argentina el año 2001, es sin duda uno de los más recordados. No tanto por el episodio de indisciplina, sino por lo burdo de la explicación.
A eso de la una de la mañana, y tras una cena grupal, Jaime Valdés, entonces en el Bari de Italia; Rodrigo Millar y Mario Salgado de Huachipato; Hugo Droguett, de la UC; Roberto Ordenes, de U. Española; Daniel Campos y Sebastián Pardo, de la U. de Chile; y Joel Soto, de Wanderers, decidieron detenerse en un sauna.
Para su mala fortuna, el local ubicado en la calle Mac Iver 175, departamento 15, fue inspeccionado por Carabineros a las 4:30 de la mañana. Ahí, los efectivos se encontraron con los jóvenes valores de la Roja.
La explicación fue irrisoria: “Vimos unas luces rojas, nos detuvimos y se nos acercó una señora que nos metió conversa. Nos metimos al local para no estar a fuera. Pasaron unos 15 minutos y llegó Carabineros”, fue la explicación de Valdés.
Los seleccionados fueron llevados a la comisaría. Prestaron una declaración extrajudicial, posteriormente derivada al Primer Juzgado del Crimen, para configurar el delito: “Ingreso a un prostíbulo clausurado que presentaba la ruptura del sello de la Municipalidad de Santiago”.
Salieron en libertad a las 7:30 AM. El caso no pasó a mayores y la Roja, como muchas otras veces, no dio el tono en la cancha.
BARINAS Y CUCUTA
Otros de los actos de indisciplina de los seleccionados nacionales se vivieron en las Clasificatorias para el Mundial de Francia 1998 y en las del Mundial de Japón y Corea 2002.
Aunque nunca fueron confirmados los nombres, en Barinas, Venezuela, en 1996, dos integrantes del plantel entonces dirigido por Xabier Azkargorta, habrían sido sorprendidos ingresando mujeres al hotel.
A su vez, en el “Cucutazo” Colombia en 2001, se mostraron imágenes de mujeres entrando y saliendo nuevamente del lugar de concentración de la Roja, acusaciones que llevaron al equipo capitaneado por Iván Zamorano a vetar a la prensa acusándola de mal intencionada
Eso sin contar cuando ese mismo año, Chilevisión difundió imágenes de Moisés Villarroel y Claudio Maldonado hablando animadamente con mujeres en la piscina del hotel. La situación no pasó a mayores porque efectivamente sólo fueron “conversaciones”, según se supo.
La estadía en Cúcuta también estuvo marcada por el rumor de que el plantel nacional celebró en medio de la competencia el cumpleaños del otrora volante Francisco Rojas. Lo malo del asunto fue que el festejo se habría desarrollado en un night club ubicado al lado del hotel. Y la juerga duró hasta la madrugada.
EL DUBLINAZO
La era de Nelson Acosta al mando de la selección sufrió también una polémica casi sin

precedentes cuando en 2006, en medio de una gira del combinado nacional a Europa, donde enfrentaron a Costa de Marfil e Irlanda, los jugadores Reinaldo Navia y Mark González fueron descubiertos ingresando prostitutas al hotel de concentración, hecho conocido como el Dublinazo.
Fue el mismo Acosta quien descubrió a sus dirigidos. Estos se defendieron argumentando que las chicas sólo eran unas groupies que subieron a conversar con ellos y a pedirles autógrafos.
EL PUERTORDAZO
La Copa América de Venezuela en 2007 quedará para siempre en el recuerdo del hincha nacional. Lamentablemente no por la actuación deportiva de la Roja, que fue goleada 6-1 por Brasil en los cuartos de final de la cita, sino por el escándalo en que se vieron involucrados 6 jugadores nacionales.
Es quizás el bochorno más grande de la historia del fútbol chileno. Todo comenzó, coincidentemente con lo sucedido el martes con Vidal, luego del empate ante México por la fase de grupos, que dio el paso a la Roja a la siguiente ronda del torneo, cuando el entonces estratego de la selección, Nelson Acosta, decidió darle la noche libre al plantel.
Fue un error grave, ya que Jorge Valdivia, Pablo Contreras, Rodrigo Tello, Reinaldo Navia, Jorge Vargas y Álvaro Ormeño terminaron la celebración en malas condiciones y generaron un revuelo de proporciones y vergonzoso a la hora del desayuno en el Hotel Mara In de Venezuela, donde la selección estaba concentrada.
El desenfreno incluyó la denuncia de una camarera de ofertas de sexo oral por parte de los jugadores, lanzamientos de jamón y mermelada a la cara de Tello y muebles rotos con cuchillos. Aunque en un comienzo se trató de ocultar lo sucedido, los periodistas que cubrían el certamen se enteraron de lo ocurrido e hicieron público los acontecimientos.
El desastre se zanjó con un castigo de 20 encuentros de suspensión para los protagonistas, impuesto por la directiva del entonces presidente de la ANFP, Harold Mayne-Nicholls. De paso, terminó de gatillar la salida de Acosta en su segundo ciclo al mando de Roja.
EL BAUTIZAZO
Tras un largo tiempo sin polémicas, dada la férrea disciplina impuesta por Marcelo Bielsa mientras estuvo al mando de la Selección, donde no aceptaba nada fuera de la norma, su salida trajo consigo el regreso de las polémicas.
El estilo a lo “amigo” que impuso el entonces DT Claudio Borghi le pasaría la cuenta. Corría el 9 de noviembre de 2011, cuatro días antes del trascendental duelo ante Uruguay por las Clasificatorias al Mundial de Brasil 2014.
Los jugadores debían integrarse a la concentración a más tardar las 22 horas, pero Jorge Valdivia, Jean Beausejour, Vidal, Gonzalo Jara y Carlos Carmona no sólo lo hicieron bastante más tarde, sino además en un “estado inadecuado”, según reveló el propio “Bichi” al día siguiente.
Todo porque los involucrados acudieron durante ese día al bautizo del hijo del “mago”, celebración en la que no midieron hora y cantidad de trago injerido, llegando con horas de retraso y en evidente estado de ebriedad.
Indisciplina que se vio empeorada por la decisión de los involucrados de llamar a una conferencia de prensa para salir al paso de las palabras de Borghi, rueda de prensa donde no sólo negaron su estado etílico, sino que dejaron entrever supuestas indisciplinas del propio entrenador.
Pese a estas declaraciones, que posteriormente todos se arrepintieron de dar, los involucrados recibieron 10 fechas de castigo, pena que para el caso de Vidal se redujo a la mitad.
EL URRACAZO
Al igual que Jorge Sampaoli, en su estada al mando de la Roja Claudio Borghi cometió un error garrafal el 5 de junio de 2012. Ese día el “Bichi”, al igual que el oriundo de Casilda, decidió darle la tarde libre al plantel nacional.
Tiempo libre que algunos integrantes del combinado nacional ocuparon para ver acción, con lo peligroso y cuestionable que eso significa, en la despedida de Diego Rivarola, pero Gary Medel y Eduardo Vargas decidieron salir a “carretear” a la discoteca Las Urracas.
Y los nacionales estuvieron hasta altas horas de la madrugada en el lugar, siendo captados por cámaras de televisión. Y aunque no se comprobó que los jugadores estuvieran bebidos y que esa noche no debían volver al bunker de la Roja, de todas maneras es cuestionable la actitud de ambos a pocos días de un partido clasificatorio.
La acción le costó a ambos valores quedar fuera del duelo ante Venezuela, pero según explicó Borghi en el caso de Medel fue porque “he preferido darle descanso a Gary, porque tiene una lesión y necesita reposo” (dolencia que no le impidió bailar esa noche), mientras Vargas si bien quedó fuera del choque, sólo fue un tirón de orejas su castigo.
“Vargas estuvo en la despedida de (Diego) Rivarola, pero el compromiso es que después fuera a su casa, y no cumplió su palabra. Tampoco es sanción, pero lo apartamos de este partido”, explicó el “Bichi”.
Brasil 2014
El rumor comenzó a rondar pocos días después del término de la Selección en el pasado Mundial de Brasil. La indisciplina otra vez había atacado al combinado nacional, y aunque fue la propia ANFP quien se encargó de negar la supuesta indisciplina, lo cierto es que la prensa que durante semanas estuvo apostada en Toca da Raposa II da fe de la existencia de la falta.
Escándalo que se produjo el 24 de junio de 2014 tras el último partido de la Roja en la fase de grupos de la cita planetaria, cuando el cuerpo técnico encabezado por Jorge Sampaoli decidió darle la tarde libre al plantel nacional.
Tiempo que varios integrantes del plantel aprovecharon para visitar un mall de Belo Horizonte, donde “aprovecharon” la oportunidad de saciar la sed por el fuerte sol brasileño con una heladas cervecitas.
Pero según trascendió a no pocos se les fue la mano con el alcohol y llegaron al centro de entrenamiento en no muy buenas condiciones, lo que fue ocultado por la gerencia de comunicaciones de la ANFP y por el cuerpo técnico nacional.
Y aunque en un comienzo los nombres de los que no llegaron bien a Toca da Raposa se mantuvo en el anonimato, fue el periodista de Chilevision Víctor Gómez dio a conocer a los infractores: Jorge Valdivia, Carlos Carmona, Fabián Orellana y Charles Aránguiz, asegurando además que este último al llegar al recinto “no podía mantenerse en pie”.
Pero más allá de esto, la parranda de los jugadores de la Roja no quedó en nada, pese a que la prensa apostada en el lugar asegure lo contrario.